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Mediante el uso de títeres, por ejemplo, niños y niñas de corta edad pueden entregar de forma más sencilla información acerca de lo que viven y sienten, pudiendo así el psicólogo avanzar en la terapia.

Con nuevos implementos para llevar adelante las atenciones de sus pacientes más pequeños cuenta el Centro de Atención Psicológica y Salud Integral (CAPSI) de la Universidad de La Serena, luego de la adquisición de juegos, cuentos y títeres especializados, los que serán utilizados por sus pasantes y practicantes 2014. 

Para ello, en la Sala de Juegos del recinto ubicado en Coquimbo, se efectuó una inducción a los juegos terapéuticos, dictada por la coordinadora del CAPSI, Fernanda Castillo, como parte del trabajo que desarrollan en el Centro en materia de formación de competencias en habilidades clínicas.

Entre sus adquisiciones, se encuentran diversos títeres confeccionados especialmente para el trabajo del CAPSI, con materiales de alta calidad y resistencia, diseñados de acuerdo a las características solicitadas por los profesionales. Algunos de ellos representan a personajes mágicos o tradicionales de la literatura infantil, mientras que otros personifican a niños y niñas cuyos rostros denotan distintas emociones. 

La coordinadora del Centro explica que se trata de valiosas herramientas para el trabajo con los niños más pequeños, desde los 2 años aproximadamente. Su uso se une a las técnicas narrativas donde, mediante el relato de los pacientes (con un inicio, desarrollo y fin), es posible conocer más acerca de lo que viven y sienten estos pequeños.

Utilizando los personajes, resulta a veces más sencillo para los niños y niñas contar lo que les sucede. Para ello, los profesionales tratantes orientan a sus pacientes, pero siempre dejándoles la completa iniciativa y libertad para que puedan caracterizar a los personajes y contar por sí mismos la historia.

Fernanda Castillo agrega que en la terapia de juegos es clave el concepto de ''aceptación incondicional''. Es decir, se permite a los niños expresarse libremente, explorar los elementos de su entorno, sin críticas ni sanciones, pues ''con cada cosa que realicen, van a estar dando información de ellos mismos. En la medida que se expresan con el juego o las palabras, puede avanzar el trabajo del psicólogo en la terapia''.

Dado que el juego es una expresión natural de los niños, ésta es entonces una importante vía de comunicación como herramienta de terapia, lo que se une a la base proyectiva presente en los elementos que utilizamos planteada por el psicoanálisis.