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Vacunas en EE.UU: especialistas advierten riesgos de la reducción de inmunización de niños

Alexandra Willeke, directora de la Escuela de Enfermería, y el médico Fabián Ritz de la Universidad de La Serena, alertan que la reducción del calendario de vacunación pediátrica en Estados Unidos podría aumentar la vulnerabilidad infantil y favorecer brotes de enfermedades prevenibles.
En enero de este año, el Gobierno de Estados Unidos implementó un cambio profundo en su calendario federal de vacunación pediátrica, reduciendo el número de vacunas recomendadas de forma universal y eliminando la obligatoriedad de varias inmunizaciones para todos los niños.
La reforma consiste en que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) ya no recomiendan de forma universal que todos los niños reciban ciertas vacunas que antes eran estándar, las que ahora se recomiendan solo para niños de alto riesgo o por indicación médica, generando tanto elogios por parte de sectores antivacunas como críticas de la comunidad científica y de salud pública por socavar décadas de consenso basado en evidencia.
Entre las inmunizaciones que ya no son recomendadas para todos se encuentran las dirigidas contra la influenza (gripe); hepatitis A y B; enfermedad meningocócica; rotavirus; VRS (virus respiratorio sincicial); y COVID-19 (ya había sido cambiado antes).
Con respecto a esto, la directora de la Escuela de Enfermería de la Universidad de La Serena, Alexandra Willeke, indicó que “esta actualización contempla tres categorías principales: vacunas recomendadas para todos los niños, vacunas recomendadas para grupos o poblaciones en riesgo, y vacunas basadas en decisiones clínicas.
“Como resultado, el esquema pasó de recomendar diecisiete vacunas universalmente a solo once, justificando esta reducción en comparación con países desarrollados en Europa, como Dinamarca”, especificó.
En relación a esto, la enfermera advirtió que “esta decisión ha generado preocupación respecto a la protección de la población infantil, especialmente de aquellos en mayor vulnerabilidad. Estados Unidos, con aproximadamente 330 millones de habitantes, enfrenta desafíos significativos, incluyendo 27 millones de personas sin seguro médico y una alta tasa de inmigrantes”.
“Además, el país carece de un registro centralizado de vacunación, disponiendo sólo de registros estatales, lo que dificulta la trazabilidad y el seguimiento de los esquemas vacunales de la población infantil”, añadió.
En contraste a esto, la experta sostuvo que “Chile cuenta con un sistema robusto dentro del Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI), que incluye el Registro Nacional de Inmunizaciones (RNI)”.
“Desde 2013, este sistema registra todas las vacunas administradas, tanto en campañas como en establecimientos del Sistema Nacional de Servicios de Salud y en otros convenios con el Ministerio de Salud. Esto permite una trazabilidad efectiva de cada vacuna y de las personas que mantienen su esquema completo o incompleto, contribuyendo a mantener tasas de vacunación superiores al 95% en niños hasta los 12 meses y un promedio del 82% en niños de 3 años en los últimos cuatro años”, afirmó.
Profundizando en este punto, la directora señaló que “el impacto del PNI en Chile ha sido significativo, logrando reducir la morbilidad y mortalidad por enfermedades inmunoprevenibles, disminuir la mortalidad infantil y aumentar la esperanza de vida al nacer, que en 2024 alcanzó los 81,4 años, superando la expectativa en Estados Unidos, que es de 79,9 años”.
En relación a la alerta existente en el continente por los casos de sarampión, la experta en salud dijo que “se ha reportado un caso importado desde Europa, lo que resalta la importancia de mantener actualizados los calendarios de vacunación y reforzar la vacunación en poblaciones en riesgo, siguiendo las campañas del Ministerio de Salud. La vacunación continúa siendo una herramienta fundamental para la protección de la salud pública y la prevención de enfermedades infecciosas en la infancia y en toda la población”.
Aumento de brotes
Sobre los efectos que esta nueva medida podría acarrear para la salud pública, el médico general del Departamento de Salud Estudiantil de la Universidad de La Serena, Fabián Ritz aseguró que “la reducción de las vacunas que se aplican puede llevar a un aumento en los brotes de esas enfermedades, tanto en aquellas con alta circulación como la influenza o el virus respiratorio sincicial, y en las enfermedades menos frecuentes como el sarampión”.
En línea con esto, el médico hizo hincapié en que “las vacunas prestan utilidad en ambas condiciones de mayor y menor cantidad de casos positivos, como ha mostrado el aumento progresivo de brotes de sarampión en otros países con menor tasa de vacunación, y la reducción de los últimos años en hospitalizaciones, uso de camas críticas y mortalidad por el virus respiratorio sincicial en menores de 1 año, gracias a incorporar su vacunación en Chile”.
“También es importante considerar que la vacunación en niños puede proteger a otras poblaciones vulnerables al reducir las transmisiones en una comunidad y sus familias, sobre todo en las infecciones respiratorias y gastrointestinales”, agregó.
Sobre el concepto de “toma de decisiones compartida” entre padres y proveedores, el experto explicó que esto “se refiere a la instancia de conversación entre el equipo de salud y los pacientes o sus familias, de forma que los tratamientos o medidas que se adoptan en cada caso sean fruto de informar y dialogar con los pacientes sobre las distintas opciones disponibles”.
En cuanto a si esto podría generar cambios en los calendarios de vacunación de otros países, el experto opinó que “a mi parecer es posible que este cambio en las recomendaciones influya a otros países a realizar ajustes similares en sus esquemas de vacunación por la gran influencia de EE.UU”.
Aun así, el médico recalcó que “no hay que perder de vista que en este tipo de medidas, es importante conocer las diferencias de cada país, donde no solo pueden cambiar la cultura o la geografía, si no también la prevalencia de enfermedades y los retos de salud pública, por lo que la validez de las medidas también puede cambiar según el lugar donde se apliquen”.
