Niños y niñas crean crayones con residuos marinos gracias a innovador kit desarrollado en la USerena

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En el marco del proyecto SATREPS ReBiS, la académica del Departamento de Química de la Universidad de La Serena, Claudia Bernal, encabeza la creación de Jido-Lab, un innovador kit que permite a niños y niñas fabricar crayones a partir de descartes marinos, combinando educación, reciclaje y experimentación científica.

En el marco del proyecto SATREPS de Recuperación de Bioproductos de Alto Valor para Aumentar la Sustentabilidad de la Industria Pesquera en Chile (ReBiS), desde el Departamento de Química de la Universidad de La Serena ha surgido la innovadora iniciativa de crear un kit creativo que permite a niños y niñas fabricar sus propios crayones a partir de residuos de la industria ostionera y camaronera.

La iniciativa, desarrollada en colaboración con la Escuela de Diseño, recibe el nombre de laboratorio autónomo Jido-Lab, y busca acercar la ciencia a la infancia de manera lúdica, sostenible y participativa, promoviendo el aprendizaje a través de la experimentación y visibilizando el potencial del trabajo interdisciplinario dentro de la universidad.

Con respecto a esto, la académica del Departamento de Química de la Universidad de La Serena, Claudia Bernal, explicó que “uno de los grandes aportes del proyecto SATREPS es la vinculación con la sociedad y una parte importante de esta son l@s niñ@s, por eso quisimos generar kits para que puedan crear estos crayones, utilizando los descartes derivados de la industria ostionera y la camaronera, ya que los crayones que se venden hoy son derivados del petróleo”.

La doctora en Ciencias Químicas también aseguró que “buscamos el apoyo de la Escuela de Diseño de manera que el producto fuese más fácil de manejar, por eso comenzamos a trabajar con la estudiante Catalina Undurraga. La sinergia ha sido fantástica, hemos aprendido mucho, por eso, esperamos seguir desarrollando esto, para acercar aún más la ciencia a l@s niñ@s de una manera más creativa”.

Por su parte, la estudiante de la carrera de Diseño de USerena, Catalina Undurraga, relató que “este proyecto es parte de mi práctica profesional. He estado encargada de diseñar la forma en que l@s niñ@s van a interactuar con el producto, la caja de presentación del kit, el logo y la mascota, que es un matraz, aludiendo a un instrumento que se usa en los laboratorios”.

“Este ha sido un mundo totalmente diferente para mí, pero las investigadoras y estudiantes me han ayudado en el proceso”, expresó.

La estudiante también detalló que Jido-Lab recibe su nombre porque “viene de la palabra japonesa Jido que quiere decir autónomo y de la palabra inglesa Lab que quiere decir laboratorio, ya que es un laboratorio autónomo”.

“Una de las ventajas que ofrece nuestra carrera de Diseño es que vemos tres dimensiones: gráfica, que es la que se suele usar en la publicidad; ambiental, que es para acondicionar un lugar; y la industrial, que es cuando creamos un objeto para un cliente. En este caso, apliqué diseño gráfico e industrial”, puntualizó.

Además de esto, la futura diseñadora destacó que “con este proyecto utilizamos residuos naturales, ayudando a reducir los desechos presentes en Totoralillo, Guanaqueros y Tongoy, ayudando a la supervivencia del ecosistema”.

Ciencia entretenida

En el marco del proyecto, se realizó una actividad para testear el producto, de la que participaron 6 niñas y niños, junto a sus padres, siendo guiados por la académica Claudia Bernal, la estudiante de Diseño, Catalina Undurraga y las asistentes del Laboratorio.

En dicha actividad, l@s niñ@s pudieron crear sus propios crayones, siguiendo las instrucciones del kit y luego pudieron probarlos, haciendo diversos dibujos. Además de esto, luego de la actividad recibieron sus propios kits de regalo, para poder replicar el proceso en sus casas.

En relación a esto, Elon Gaggstatter quien tiene siete años, dijo que “lo que más me gustó del experimento fue cuando hicimos la mezcla y me gustaría seguir jugando con el kit”.

Por otra parte, la madre de Elon, Estefanía Vilches señaló que “esta fue una actividad infantil muy entretenida e inclusiva, y nos permitió entrar en un mundo distinto al que estamos acostumbrados, así que sería fantástico que la Universidad de La Serena volviera abrirnos sus puertas”.

Otra participante fue Amalia Sawalha, quien tiene siete años, afirmó que “esta actividad me encantó, me gustó poder hacer los crayones, ponerles color y dibujar con ellos”.

SATREPS ReBis

Cabe destacar que el proyecto SATREPS de Recuperación de Bioproductos de Alto Valor para Aumentar la Sustentabilidad de la Industria Pesquera en Chile (ReBiS), es parte de un trabajo conjunto entre la Universidad de La Serena y la Universidad de Hokkaido, Japón, con el apoyo de la U. Católica del Norte y el financiamiento de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología (JST), permitiendo el desarrollo de investigación y la cooperación tecnológica, consolidando estudios que han demostrado que los residuos del procesamiento de recursos marinos pueden ser un aporte para la industria.