Inflación en Chile seguiría varios meses sobre el 3% por el alza de combustibles

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El IPC de abril registró un alza mensual de 1,3%, acumulando un 2,7% en lo que va del año y alcanzando una variación anual de 4,0%.

Tras el reciente aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la incertidumbre en torno al precio de los combustibles, la posibilidad de mantener la inflación bajo la meta del 3% durante este año continúa en duda. Así lo explicó Lorena Parada, académica del Departamento de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de La Serena, quien señaló que el escenario actual se encuentra fuertemente influenciado por factores internacionales que afectan directamente a la economía nacional.

Según la académica, el IPC de abril registró un alza mensual de 1,3%, acumulando un 2,7% en lo que va del año y alcanzando una variación anual de 4,0%. A ello se suma la proyección del Banco Central, que estima que la inflación volvería a la meta del 3% recién durante el segundo trimestre de 2027.

En esta línea, Parada sostuvo que “el escenario más razonable es que Chile mantenga una inflación sobre la meta por varios meses”, debido al impacto que genera el aumento del precio internacional de los combustibles y sus efectos en el transporte, la logística y los bienes básicos.

La especialista explicó que gran parte de la presión inflacionaria proviene del escenario internacional, principalmente por el alza del petróleo derivada del conflicto en Medio Oriente. Esta situación afecta especialmente a Chile debido a la alta dependencia de combustibles importados y del transporte terrestre para la producción y distribución de bienes.

“Somos un país particularmente sensible porque importamos gran parte de nuestros combustibles y dependemos fuertemente del transporte terrestre y de este insumo para la producción”, indicó. Además, agregó que la depreciación del peso chileno también contribuye al aumento de precios, considerando que Chile posee una economía altamente globalizada.

En cuanto al impacto en la vida cotidiana, Parada explicó que “el traspaso del aumento en los costos del transporte hacia los bienes básicos no ocurre de manera inmediata ni uniforme. Sin embargo, señaló que generalmente comienza a percibirse entre uno y tres meses después del shock inicial, especialmente en productos con alta dependencia logística, como el pan, frutas, verduras, carnes y productos frescos”.

La experta detalló que la magnitud del impacto dependerá de la capacidad que tengan las empresas para absorber el aumento de costos y cuánto de ese incremento sea finalmente trasladado al consumidor. “En productos básicos o de primera necesidad, el traspaso podría ser parcial, pero relevante”, afirmó.

Las cifras de abril ya evidenciaron parte de este fenómeno. El área de transporte presentó un alza mensual de 8,0%, mientras que la gasolina aumentó 25,3% y el diésel 45,7%. Asimismo, el Índice de Costos del Transporte registró una variación mensual de 11,3%.