Aprender jugando: proyecto de USerena transforma piezas de lego en herramientas para diseñar ciudades

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Las académicas del Departamento de Arquitectura de la Universidad de La Serena, Alma Ponce y María Macarena Díaz, lideran una iniciativa que utiliza herramientas lúdicas y reutilizables, para acercar a los estudiantes a la planificación urbana y al trabajo con el territorio.

Aprender haciendo, experimentar en equipo y comprender el territorio desde una perspectiva práctica son algunos de los desafíos que hoy enfrenta la formación de futuros profesionales, por eso, cada vez cobran mayor importancia las iniciativas que incorporan metodologías activas e innovadoras en el aula, promoviendo la creatividad, el pensamiento crítico y el trabajo colaborativo.

En ese contexto, las académicas de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de La Serena, Alma Ponce y María Macarena Díaz, impulsan el proyecto “LUDI 2.0: Laboratorio Urbano Didáctico para la Innovación Docente: dispositivos lúdicos y tecnologías activas para el aprendizaje proyectual urbano”, iniciativa adjudicada en el marco del Concurso Interno de Fortalecimiento, Innovación e Investigación de la Docencia (PROFIID) 2026 de la USerena.

Con respecto a esto, el director del Departamento de Arquitectura de la Universidad de La Serena, Alejandro Orellana McBride, aseguró que “los proyectos PROFIID son un aporte fundamental para apoyar a académicos y docentes en la investigación e innovación de su quehacer, promoviendo metodologías innovadoras, medios y formas de abordar los procesos de aprendizaje, lo que en el caso de arquitectura, ha permitido incorporar nuevas tecnologías y recursos que fortalecen la formación de los futuros arquitectos y arquitectas de la universidad”.

En apoyo a esto, la académica de la Escuela de Arquitectura de la USerena, Alma Ponce relató que “esta iniciativa es la continuación del PROFIID que nos adjudicamos el 2025, el que implementamos en enero de este año, trabajando con estudiantes de la Universidad de Los Niños, experiencia piloto que nos hizo darnos cuenta, entre otras cosas, de que necesitábamos más diversidad de piezas”.

Por su parte, la académica de la Escuela de Arquitectura de la USerena, María Macarena Díaz explicó que “LUDI es un material didáctico que se arma y desarma y que funciona proyectando una planta urbana sobre una superficie blanca, donde los estudiantes pueden construir una ciudad con piezas Lego, para planificar equipamiento, plazas públicas o viviendas, dependiendo de los objetivos de aprendizaje de cada taller”.

“Con LUDI la construcción es colectiva, lo que desde el punto de vista educativo y social, es un gran aporte, ya que cuando los estudiantes trabajan juntos, los aprendizajes se van nivelando, lo que ayuda especialmente a quienes están más desmotivados o presentan mayores dificultades”, agregó.

La académica también destacó que “con esta metodología los estudiantes trabajan sobre plantas urbanas reales y aprenden de la realidad del territorio. Además, puede adaptarse a distintos contextos de aprendizaje y actividades de participación ciudadana, aportando a la vinculación con el medio mediante una metodología más cercana y participativa que facilita la comprensión de los proyectos y la propuesta de soluciones para el territorio, especialmente en entornos colectivos o de interdisciplinariedad, ya que cualquiera está familiarizado con un bloque de lego y sabe encajarlo”.

Ponce también sostuvo que “en materias que se trabajan a escala urbana es fundamental que los estudiantes comprendan el impacto de sus decisiones sobre espacios que benefician a muchas personas y con esta metodología, justamente pueden ver y construir esas transformaciones, para entender qué cambios generan en el territorio y conectar de manera más directa con el espacio que están proyectando”.

Planes a futuro

Ahondando en los beneficios que supone la implementación del LUDI, la académica María Macarena Díaz, recalcó que “con este y otros proyectos de nuestro departamento, podemos reducir a cero la cantidad de residuos que se generan tras cada evaluación y evitamos que nuestros estudiantes tengan que gastar en materiales. Además, incorporaremos una encuesta de percepción, que nos permitirá evaluar cómo esta metodología contribuye al aprendizaje de los estudiantes”.

Conforme a esto, Alma Ponce adelantó que “LUDI fue preseleccionado para ser presentado en un Encuentro Nacional de Iniciación a la Arquitectura en Concepción, una oportunidad para compartir esta metodología y sus resultados con académicos de todo el país”.

Asimismo, la arquitecta hizo hincapié en que “recientemente adquirimos más bases de 30 por 60 centímetros, sobre las que se proyecta la imagen en la que se instalan las piezas de Lego, y más adelante nos gustaría contar con un proyector de corta distancia, que nos permita un rango de proyección ampliado, y un espacio adaptado para el trabajo lúdico”.

Opiniones de los estudiantes

Esta segunda parte del LUDI se está aplicando a través del Taller de Observación Arquitectónica -impartido por la docente María Macarena Díaz- donde participan alrededor de 25 estudiantes, quienes han trabajado todo el primer semestre en propuestas de diseño inspiradas en la Feria de Abastos.

“Durante este semestre aprendimos a mirar la arquitectura más allá de los objetos, observando la Feria de Abastos de La Serena como un territorio vivo y cambiante, donde las personas transforman y habitan el espacio día a día, pudiendo utilizar esta metodología, para dar forma al espacio habitado, construyendo y reconstruyendo constantemente”, afirmó la académica.

Sobre esto, la estudiante de primer año de la carrera de Arquitectura, María Paz Aguilera expresó que “esta metodología nos permite construir sin generar residuos, utilizando un modelo reutilizable que puede ser visto por otros talleres”.

Por su parte, su compañero Martín Améstica, señaló que “la mayor parte del tiempo hacemos trabajos individuales, por eso esta actividad ha sido algo nuevo y motivador, porque nos ayuda a encontrarnos en un trabajo conjunto”.

Asimismo, la estudiante María José González opinó que “esta actividad es muy beneficiosa para nosotros porque es práctica y manual, y nos ayuda a comprender mejor cómo está distribuida la ciudad y a desarrollar una noción espacial del entorno. Además, el uso del proyector y los legos nos permite armar y desarmar libremente, sin preocuparnos por materiales que puedan ensuciar o dañar los espacios”.

En esa misma línea, el estudiante Paolo Ramos, afirmó que “este trabajo ha sido muy entretenido y creo que mientras más iniciativas similares tengamos, mejor será, ya que tener más piezas y colores permite interpretar de distintas maneras los elementos presentes dentro de una misma estructura, como zonas, edificaciones u otros espacios”.