Estudiantes de Diseño presentan seis proyectos de co-diseño para el Colegio Lambert

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La actividad enmarcada en el proyecto Comunidades de Aprendizaje Dialógico, abrió la oportunidad a los futuros profesionales para levantar soluciones reales basadas en las necesidades de la comunidad escolar rural.

 

Una jornada llena de juegos, sueños y aprendizaje bidireccional se vivió en el Taller 1 de la Escuela de Diseño de la Universidad de La Serena, ubicado en el Campus Isabel Bongard, donde estudiantes de segundo año de la carrera de Diseño recibieron a escolares y docentes del Colegio Lambert para realizar la entrega final de seis innovadores proyectos, elaborados exclusivamente para responder a los requerimientos de infraestructura, convivencia y pedagogía del establecimiento rural, siendo 3 estructurales y 3 de juegos didácticos.

 

La iniciativa formó parte del proyecto Comunidades de Aprendizaje Dialógico y se desarrolló bajo una rigurosa metodología de trabajo territorial que implicó salidas a terreno, encuestas y focus groups dirigidos a los propios escolares. El proceso nace desde los principios del diseño, la empatía. Guiados por la metodología Design Thinking, los universitarios se vincularon al Colegio Lambert para levantar un diagnóstico real desde su propio territorio.

 

Un método centrado en las personas y el territorio 

 

Al recorrer el taller de la USerena, tanto docentes como escolares vieron reflejados sus sueños de contar con mejores espacios recreativos y aprendizajes dinámicos. En este sentido, Paulina López, coordinadora del Programa de Integración del Colegio Lambert, valoró profundamente el aporte en sus alumnos más allá de las propuestas y en sus palabras comenta: "Los niños no conocen mucho la ciudad de La Serena, sí les llama la atención el lugar, conocer nuevas personas, conocer cómo funciona la Universidad. Los seis proyectos están súper interesantes, los quisiéramos todos implementados en nuestro colegio. Ojalá que sigamos siendo vínculo entre la universidad y la escuela".

 

Por su parte, Viviana Collao, profesora de ciencias del establecimiento, celebró lo acertado de las propuestas presentadas: "Observando los trabajos nos dimos cuenta de que están muy acordes a nuestras necesidades en general. Me llamó personalmente la atención un proyecto que mezclaba juego con el reciclaje, ya que ahí los niños aprenden a seleccionar los residuos mientras juegan. Agradecemos la invitación y los invitamos a seguir participando en nuestro colegio para trabajar en conjunto".

 

Quienes se sintieron escuchados y entusiasmados por esta actividad entregan el verdadero valor al vínculo que se genera, así es como Kevin González, alumno de séptimo básico, quien comentó que "llegaron al colegio y me preguntaron qué quería... Yo decía juegos de mesa para tener más entretenido el colegio porque, en realidad, todos damos vueltas en los recreos para no aburrirnos. Me gusta que la universidad nos esté ayudando en esto porque apoya mucho al alumno de manera muy cercana".

 

Asimismo, Antonella Peñafiel, también de séptimo básico, ya tiene identificados sus proyectos favoritos para llevar a su escuela: "Me parece bien que nos pregunten qué cosas queremos o qué cosas ellos imaginan para nuestro colegio. A mí me gustaría que el colegio escoja dos de esos: uno es el de la basura, que es como subir un tobogán, botar la basura y bajar; y el otro el de matemáticas. Me gustaría que estuvieran en mi colegio porque son muy divertidos y bonitos".

 

Para recopilar los antecedentes de manera lúdica utilizaron dinámicas personalizadas. Daniela Jerez estudiante de segundo año de Diseño, señaló cómo se acercaron a la comunidad de la Escuela Lambert: "Utilizamos una metodología llamada Focus Group, que trabaja con un método más interactivo. Lo que hicimos fue un juego en donde tenían que darle con una pelota a unos agujeros de colores, donde cada agujero representaba un tipo de pregunta ligado al medio ambiente. Jugando, ellos se sentían más relajados, se explicaban mejor y de manera más honesta a su contexto".

 

Damián Guerra también estudiante de Diseño, destacó que la muestra final demostró el valor de la co-creación: "No es lo que nosotros creemos, más bien son datos reales los que se utilizan para la generación de soluciones. Siento que fue súper beneficioso tanto para ellos como para nosotros además a la base teórica se suma el cariño propio del vínculo real".

 

Finalmente, Carla Pía López, diseñadora y profesora a cargo del taller tridimensional de segundo año de la carrera de Diseño, explicó la razón de este vínculo: "Los estudiantes escogieron cuatro áreas de trabajo dentro de la escuela: medio ambiente, inclusión social, convivencia social y el área pedagógica. El objetivo era levantar las necesidades de los usuarios, que en este caso eran escolares de quinto a octavo básico. Fue una gran experiencia para mis estudiantes, es muy enriquecedor poder trabajar con la realidad, con el territorio, con necesidades reales y con personas reales".

 

El taller finalizó con los agradecimientos de ambas partes celebrando los resultados obtenidos del trabajo en conjunto reforzando uno de los pilares claves del proyecto Comunidades de Aprendizaje Dialógico sobre la importancia de escuchar todas las voces y trabajar de manera colaborativa.