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La Universidad de La Serena aportará sus capacidades en ciencia y tecnología de los alimentos al programa nacional que durante cinco años utilizará inteligencia artificial para abordar desafíos productivos, impulsar la investigación, innovación y transferencia tecnológica.
La inteligencia artificial comienza a abrir nuevas posibilidades para uno de los sectores productivos más relevantes del país: la industria alimentaria, ya sea para anticipar problemas en las líneas de producción o aprovechar alimentos que actualmente terminan convertidos en pérdidas, estas tecnologías pueden contribuir a desarrollar procesos más eficientes, sostenibles y capaces de generar productos con mayor valor agregado.
En este escenario, la Universidad de La Serena será parte del programa Nuevas Oportunidades de Valorización Alimentaria con Inteligencia Artificial (Nova-IA), una iniciativa de alcance nacional liderada por Dictuc -empresa filial de la Pontificia Universidad Católica de Chile- y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA), consorcio tecnológico que está integrado además por la Universidad de La Serena y Mumulkan -la consultora chilena especializada en innovación y transformación digital para la industria agroalimentaria- junto a las empresas Carozzi, Cáscara Foods, Nestlé, Nutrisco, Sticta y Viña Concha y Toro.
El programa Nova-IA contempla una inversión de $5.300 millones, articulando capacidades académicas, tecnológicas y empresariales durante cinco años, con el objetivo de generar soluciones que puedan ser implementadas directamente en el sector productivo, para desarrollar soluciones de inteligencia artificial aplicadas a la industria alimentaria, queriendo dar respuesta a algunos de sus principales desafíos, los que van desde la optimización de los procesos productivos hasta el aprovechamiento de pérdidas y el análisis de las nuevas tendencias y necesidades de los consumidores.
Esta iniciativa busca que Chile avance como exportador de alimentos, y como generador de conocimiento y tecnologías asociadas a su producción.
En este desafío, la participación de la Universidad de La Serena, permitirá sumar sus capacidades de investigación al desarrollo de nuevas soluciones para una industria más eficiente, innovadora y sostenible.
Con respecto a esto, el Vicerrector de Investigación y Postgrado de la USerena, Dr. Héctor Cuevas, afirmó que “para nuestra universidad, ser parte de Nova-IA representa una oportunidad estratégica para fortalecer nuestras capacidades de investigación, innovación y transferencia tecnológica, integrándonos a una alianza de alcance nacional que articula a universidades, centros tecnológicos y al sector productivo”.
Además de esto, la autoridad universitaria enfatizó el valor territorial del proyecto: “Esta participación nos permite poner las capacidades que hemos construido en ciencia y tecnología de los alimentos al servicio de desafíos concretos del país. Esto adquiere especial relevancia para la Región de Coquimbo, con su vocación agrícola y agroalimentaria, donde avanzar hacia la economía circular y reducir pérdidas genera nuevas oportunidades de desarrollo”.
El Dr. Cuevas también hizo hincapié en que “esto favorece nuestra vinculación con el sector productivo, al contribuir a una industria más eficiente, sostenible e innovadora, lo que además representa una oportunidad para descentralizar la innovación y demostrar que desde regiones podemos generar conocimiento y soluciones con impacto nacional”.
Al servicio del sector productivo
En este contexto, la Dra. Vilbett Briones, académica del Departamento de Ingeniería en Alimentos y directora de la Escuela de Ingeniería en Alimentos de la Universidad de La Serena, participará como coejecutora de Nova-IA, representando las capacidades de la casa de estudios en ciencia y tecnología de los alimentos al interior del consorcio.
En relación a esto, la académica explicó que la contribución de la USerena “contempla asesorías especializadas, implementación de soluciones de IA para mejorar la eficiencia productiva, análisis del comportamiento del consumidor y desarrollo de iniciativas orientadas a la valorización de subproductos alimentarios”.
La investigadora añadió que “la inteligencia artificial puede generar importantes oportunidades para la Región de Coquimbo, tales como optimizar procesos productivos, reducir pérdidas y desperdicios, mejorar el control de calidad, anticipar fallas, utilizar de manera más eficiente las materias primas y transformar subproductos en nuevas alternativas de valor. También permitirá comprender mejor las preferencias de los consumidores y apoyar el diseño de alimentos más innovadores, sostenibles y competitivos, ya que el aporte de NOVA-IA va más allá de incorporar una tecnología; busca instalar capacidades permanentes en las empresas, formar talento especializado y promover una adopción responsable de la inteligencia artificial”.