Más allá de la idea: Diseño USerena consolida método proyectual centrado en la observación y comprensión del entorno

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Académicas y académicos de esta carrera publican artículo que sistematiza tres décadas de evolución metodológica en la formación de diseñadores, integrando teoría, experiencia docente y aprendizaje estudiantil.

Un recorrido de 30 años en la enseñanza del diseño es lo que presenta un reciente artículo académico desarrollado por las y los académicos de la carrera de Diseño de la Universidad de La Serena, Eugenia Álvarez S., Pamela Cartes, Luis Piña y Ricardo Baeza, el cual analiza la evolución y consolidación de un método proyectual aplicado en asignaturas de taller entre 1995 y 2025.

La investigación aborda un aspecto relevante en el ámbito disciplinar: la necesidad de estructurar un método que, basado en referentes teóricos clásicos, sea capaz de adaptarse a los cambios y desafíos contemporáneos de las disciplinas proyectuales como el diseño, las artes y la arquitectura.

En este contexto, la Escuela de Diseño USerena ha desarrollado una metodología propia que articula los aportes de autores como Alexander, Archer, Asimov, Gugelot y Munari, quienes coinciden en cinco etapas fundamentales del proceso de diseño: antecedentes, síntesis, creatividad, desarrollo formal y solución. A partir de esta base, la Universidad de La Serena reorganiza dichas etapas en tres momentos clave: antecedentes, propuesta conceptual y propuesta formal, esta última entendida tanto en su dimensión tangible como intangible.

La propuesta conceptual —eje central del modelo— considera la definición del problema, el establecimiento de objetivos y la generación de conceptos que orientan el desarrollo de soluciones pertinentes y contextualizadas.

Para el académico de la carrera de Diseño, Luis Piña, este enfoque permite situar el acto de diseñar más allá de la mera generación de ideas. “El diseñar no comienza solo con una idea, sino con una mirada. Este método invita a observar, comprender y dar sentido antes de crear. Es vital comprender el entorno para poder diseñar para ellos y con ellos”, señaló.

Asimismo, el docente destacó que esta metodología ha contribuido a formar profesionales con una fuerte base ética y crítica. “Permite formar diseñadores capaces de responder con fundamentos, con sensibilidad y compromiso, que quizás sea lo principal”, agregó.

Desde su experiencia docente, la académica Pamela Cartes relevó la implementación sostenida de este enfoque en el aula. “Ha sido muy relevante la publicación de este artículo, ya que desde que ejerzo la docencia en la asignatura de Taller de Diseño, actualmente en tercer año, lo hemos incorporado y puesto en práctica de manera constante en nuestro quehacer pedagógico”, señaló.

En la misma línea, destacó el carácter adaptable del modelo. “El método proyectual que se propone destaca por su carácter flexible y dinámico; no se presenta como una estructura rígida, sino como una herramienta que favorece la interacción esencial con los estudiantes, así como con los diversos contextos en los que se desarrolla el proceso de aprendizaje en la carrera de Diseño, que es por medio del proyecto”, explicó.

El artículo también da cuenta de los resultados obtenidos en el proceso formativo, evidenciando aprendizajes significativos en el estudiantado, así como experiencias de implementación, adaptaciones y proyecciones de mejora del modelo. En este sentido, el método proyectual no solo se presenta como una herramienta didáctica, sino como una experiencia formativa integral.

“A lo largo de estas décadas, hemos consolidado una forma de enseñar centrada en la observación, el análisis y la comprensión de las necesidades humanas. Más que una secuencia de etapas, es una experiencia que entrega autonomía y confianza a los estudiantes para desarrollar propuestas coherentes, creativas e innovadoras en contextos significativos”, explicó Piña.

Finalmente, la académica Pamela Cartes también valoró el proceso de escritura como una instancia de encuentro intergeneracional y colaborativo. “En lo personal, me ha sido bastante grato realizar este artículo con mis colegas, quienes dos de ellos, Luis Piña y Ricardo Baeza, fueron también mis docentes cuando era estudiante. Por ello, he podido aportar mi visión como estudiante, como docente y como colega, compartiendo experiencias e ideas”, comentó.

Asimismo, destacó el trabajo conjunto del equipo académico. “También destaco la participación de nuestra colega Eugenia Álvarez, quien permitió estructurar el quehacer y el trabajo en equipo con una brillante motivación, lo que trajo estos buenos resultados y una proyección más holística de lo que estábamos realizando”, concluyó.